martes, 25 de noviembre de 2014

#LodeHoy Derbilitados


El domingo nos tocó la carita un rival minimosca y de angostos mimbres, aguantando en su ángulo del cuadrilátero, con la suerte de cara y un gancho inesperado que abortó la reacción de los de Nuno. Derbi facticio en lo institucional, polémico en lo arbitral y regulero en lo futbolístico.

El Valencia deshincha su faceta resultadista poco a poco, y lo que es peor, la efectividad está siendo el termómetro de este equipo en formación. En realidad no se está viendo un cambio actitudinal y de juego tan llamativo, solo que ahora no materializas las que tienes y entran las del contrario. Roles permutados que invitan a ahondar en un análisis menos formulista que de costumbre. Gustó que el porfiado técnico luso se aventurase a introducir variantes en el once para intentar enderezar el mástil mediocampista -probatura Gil como temporero creador en el interior derecho- y cortejar a un André que se desapega a pasos agigantados de su equivocada encomienda reguladora. Lo poco salvable fue ver a un delantero de la talla de Negredo, que si bien está ultimando su pretemporada particular -como quedó claro a la vista de todos-, abocardó el muestrario atacante. Y a un reivindicador De Paul, que en dos fogonazos nos dilató las pupilas cual mescalinada bakalaera, evocándonos ese posible espejismo que no queremos que acabe en amor de verano.

Como apunte final, cuando no sale de cara, algunos ponen en el disparadero a los blancos facilones, aunque estos no hayan sido partícipes directos de la debacle del grupo, pasando de soslayo a aquellos que sí lo son. Lo denomino "inercia repulsiva", y me alegra comprobar que se les toma la matrícula con respuestas reprensivas. Trampantojos los justos a estas alturas, oiga. Quizá el facilón, en realidad, sea usted y su lábil y oportunista conclusión.

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